{"id":1669,"date":"2020-08-25T21:51:48","date_gmt":"2020-08-26T00:51:48","guid":{"rendered":"https:\/\/homotheoreticus.wordpress.com\/?p=1669"},"modified":"2022-06-21T23:31:02","modified_gmt":"2022-06-21T23:31:02","slug":"resena-del-sendero-gran-patagonia-7-parte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/2020\/08\/25\/resena-del-sendero-gran-patagonia-7-parte\/","title":{"rendered":"Rese\u00f1a del Sendero Gran Patagonia (7\u00b0 parte)"},"content":{"rendered":"\n<p><em>Rese\u00f1a de mi paso por las secciones 31 a 36 del Sendero Gran Patagonia. El recorrido, de un total de 540 kil\u00f3metros, transcurre en la regi\u00f3n de Aysen, atravesando el Parque Nacional Cerro Castillo, el Parque Patagonia y la legendaria Ruta de los Pioneros. Al llegar a estas latitudes, el fr\u00edo empieza a sentirse con mayor intensidad, el viento muestra toda su fuerza y el paisaje adquiere un aire sombr\u00edo.<\/em><\/p>\n\n\n\n<iframe loading=\"lazy\" src=\"https:\/\/www.google.com\/maps\/d\/embed?mid=1QraVEQiB7DvINptcoC0qlfIRL7xCt5yT&#038;ehbc=2E312F\" width=\"640\" height=\"480\"><\/iframe>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 31<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 30 (37,7 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Coyahique, con 50 mil habitantes, es la ciudad m\u00e1s poblada de la regi\u00f3n de Aysen. Cuando estuve all\u00ed, el centro de la ciudad a\u00fan dejaba ver rastros de las recientes manifestaciones pol\u00edticas que hab\u00edan sacudido Chile: plazas, cajeros de banco y estatuas rotas o pintadas. Los comercios ten\u00edan las persianas bajas, ya que seg\u00fan me contaron, a la noche todav\u00eda ocurr\u00edan algunos disturbios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7090-1.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1786\"\/><figcaption>En el centro de Coyahique, los locales ten\u00edan las persianas cerradas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Por la ma\u00f1ana me dediqu\u00e9 a comprar v\u00edveres y renovar el calzado. Al igual que el a\u00f1o anterior, las zapatillas llegaron al d\u00eda 30 completamente destruidas. Una vez hechas las compras, cargu\u00e9 la mochila y empec\u00e9 mi caminata en direcci\u00f3n al sur.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7105.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1672\"\/><figcaption>\u00c1rea rural en las inmediaciones de Aysen<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La caminata de aquel d\u00eda fue toda por camino vehicular, pasando por una serie de lagunas y propiedades rurales. Me encontraba en una zona radicalmente distinta a las anteriores, m\u00e1s similar a la Patagonia argentina, con clima seco y mucho viento. En las monta\u00f1as bajas de precordillera predominaban los arbustos y los \u00f1ires.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7114.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1673\"\/><figcaption>Una de las \u00abSeis Lagunas\u00bb que se encuentran entre Aysen y Villa Frey<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sal\u00ed a caminar tarde, consciente de que llegar\u00eda a Villa Frey ya de noche. A eso de las 22 horas no se ve\u00eda nada. Iba con bastante tranquilidad, despu\u00e9s de todo, por ruta no pod\u00eda perderme. Me puse a tararear una canci\u00f3n, mientras iba alumbrando con la linterna. De pronto, divis\u00e9 un grupo de luces a la distancia. Eran las 23:30 hs. Por fin llegaba a Villa Frey. La poblaci\u00f3n, diminuta, consist\u00eda en unas pocas casas dispersas y una peque\u00f1a plaza. Pens\u00e9: \u00abbueno, ac\u00e1 armo la carpa\u00bb. En eso, unos vecinos que se encontraban conversando en la vereda, me vieron y me saludaron. Era el Sr. Jorge, quien viv\u00eda all\u00ed con su familia. Les cont\u00e9 un poco sobre mi y mis planes de ir al Cerro Castillo. Al o\u00edr mi histor\u00eda, Jorge me invit\u00f3 a pasar a su casa y me ofreci\u00f3 hospedaje. As\u00ed termin\u00e9 la jornada, de manera imprevisible y agradecido como siempre.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 32<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 31 (42,2 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>A las 8 de la ma\u00f1ana me encontraba de nuevo caminando por la ruta. Fui dejando la estepa a medida que el camino sub\u00eda por las laderas bajas, entre bosque de \u00f1ires. A diferencia de los d\u00edas previos de caminata, ahora la cordillera se encontraba al oeste, es decir, a mi derecha. Seg\u00fan supe luego, en la regi\u00f3n hab\u00eda habido un enorme incendio por los a\u00f1os 50, del cual todav\u00eda quedaban marcas visibles. Al fondo a mi derecha, se ve\u00eda el Lago Paloma. Tras unas cuatro horas de caminata, me acost\u00e9 a descansar y sin darme cuenta, me dorm\u00ed una peque\u00f1a siesta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7120.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1674\"\/><figcaption>Lago Paloma intern\u00e1ndose en la cordillera<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En un momento llegu\u00e9 a una tranquera cerrada con candado. El propietario sali\u00f3 a mi encuentro y me explic\u00f3 que no le gustaba mucho que pasara gente por ah\u00ed. Tuve que negociar&#8230; le expliqu\u00e9 que hab\u00eda caminado mucho, que ten\u00eda grandes expectativas de llegar a Cerro Castillo, que sab\u00eda de varias personas que hab\u00edan hecho aquella ruta, que se pod\u00eda ver en Internet, etc., etc. Finalmente acept\u00f3 abrirme la puerta.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7132.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1675\"\/><figcaption>Ascendiendo por bosque de lengas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya a cierta altura, dentro del bosque de lengas, la huella vehicular se convert\u00eda en un sendero. Tuve que pasar por un extenso mall\u00edn, as\u00ed que me moj\u00e9 bastante los pies. Llegado el l\u00edmite de vegetaci\u00f3n, el cerro ca\u00eda bruscamente a mi derecha y el viento golpeaba con violencia. En una de las vista m\u00e1s bellas de la jornada, pude ver el Lago Paloma internarse entre laderas empinadas. Al fondo de este nac\u00eda el Lago Azul y a su vez, al fondo de este, el Lago Desierto.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7146.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1677\"\/><figcaption>El Lago Paloma, el Lago Azul y el Lago Desierto, uno atr\u00e1s de otro <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A partir de entonces el sendero desaparec\u00eda completamente, as\u00ed que hab\u00eda que ir atento al GPS y buscar con la mirada el terreno m\u00e1s seguro. Pas\u00e9 por un primer portezuelo, a 1300 msnm. Del otro lado, se abr\u00eda un extenso valle de altura. Las horas siguientes fueron tremendamente demandantes. Iba siempre por encima del l\u00edmite de vegetaci\u00f3n, caminando por roca inestable, sobre una ladera bastante inclinada.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7154.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1678\"\/><figcaption>Valle de altura que deb\u00ed atravesar para llegar al \u00e1rea del Cerro Castillo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Me sorprendi\u00f3 no ver a nadie all\u00e1 arriba. El paisaje era de ensue\u00f1o, \u00abdigno de Bariloche\u00bb, y sin embargo&#8230; no hab\u00eda sendero, no hab\u00eda ning\u00fan cartel, ninguna pisada humana. Mi \u00fanica compa\u00f1\u00eda fueron los c\u00f3ndores revoloteando y unas huellas de huemul, que encontr\u00e9 en medio de un mall\u00edn. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7160.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1680\"\/><figcaption>Huellas de huemul a m\u00e1s de 1000 msnm<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Llegado a un punto, me encontr\u00e9 con una pared de roca enfrente. Era imposible de rodear, debido a una ca\u00edda muy empinada con una cascada. El fondo del valle, a su vez, era intransitable, por la presencia de lenga achaparrada. Tuve que armarme de coraje y trepar las piedras con las manos. Sub\u00ed calculando cada pisada con extrema precauci\u00f3n. Finalmente, tras unos minutos de concentraci\u00f3n absoluto, alcanc\u00e9 una pendiente suave y el valle se volvi\u00f3 m\u00e1s f\u00e1cil. Creo que con una mochila m\u00e1s pesada no habr\u00eda podido hacer la osad\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7163.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1681\"\/><figcaption>Pared de roca que obliga a usar ambas manos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cayendo la tarde, pude contemplar por primera vez el Cerro Castillo. Sobresal\u00edan sus torres puntiagudas, de aspecto tenebroso y sombr\u00edo.  Me hac\u00edan acordar a una fortaleza del Se\u00f1or de los Anillos. Con aquel espect\u00e1culo delante, continu\u00e9 caminando en descenso por acarreo y manchones de nieve.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7167.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1682\"\/><figcaption>Primera vista al Cerro Castillo desde el norte<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cerca del l\u00edmite de vegetaci\u00f3n reaparec\u00eda el sendero. Hab\u00eda que estar atento para no desviarse y caer en un barranco por accidente. La nieve y los saltos de agua incrementaban la dificultad. Ya en el bosque, el sendero se convert\u00eda en una huella vehicular en desuso, completamente tapada por arbustos, \u00e1rboles ca\u00eddos y partes de derrumbe. A eso de las 22 hs, rodeado de gigantescos coig\u00fces, llegu\u00e9 al sector de acampe Las Horquetas. Era la parte de acceso \u00abnormal\u00bb al parque. <\/p>\n\n\n\n<p>Justo acababan de llegar dos chicos que trabajaban en el lugar. Me explicaron que la parte de donde yo ven\u00eda no era transitada, dada la dificultad del terreno y la falta de mantenimiento. Seguidamente aprovechamos para charlar un poco y compartimos la cena junto al fuego. Fue una jornada larga e intensa. <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 32 (35 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>A las 8 de la ma\u00f1ana, con las manos heladas, capucha y cuellito hasta las orejas, empec\u00e9 la caminata al Cerro Castillo. Me acercaba a la parte m\u00e1s concurrida del parque. A los veinte minutos, entr\u00e9 al \u00e1rea tur\u00edstica principal. Era un escenario cl\u00e1sico: carpas una junto a la otra, de distintos colores y modelos. Algunos pocos grupos ya hab\u00edan desarmado campamento y empezaban a caminar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7176.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1684\"\/><figcaption>Uno de los primeros cerros con nieve cerca del sector Las Horquetas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El sendero estaba todo muy bien marcado. Al superar el nivel de vegetaci\u00f3n, unas estacas rojas permit\u00edan orientarse con facilidad. Ten\u00eda, sin embargo su dificultad, debido a la pendiente, el acarreo y un poco de caminata sobre nieve. A los 1500 msnm se llega al primer paso, con vistas espectaculares a todo el valle. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7196.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1685\"\/><figcaption>Primer paso desde el \u00e1rea Las Horquetas, a 1500 msnm<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Las perlas de la traves\u00eda eran sin duda las cumbres nevadas de los cerros, que terminaban en puntas afiladas, con glaciares colgantes. De los cuerpos de hielo brotaban ruidosos hilos de agua que retumbaban a la distancia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7267.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1691\"\/><figcaption>Laguna Cerro Castillo, al pie del cerro principal que da nombre al parque<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El sendero pasa de cerca por la Laguna Cerro Castillo, que se encuentra al pie del mismo. Sin duda, all\u00ed se encuentra una de las mejores vistas del sur, digna de competir con los mejores escenarios de la Patagonia. Las pircas van guiando el ascenso hasta llegar a un segundo paso a 1600 msnm. Desde aquel punto es posible contemplar, al otro lado, el valle del R\u00edo Iba\u00f1ez, y m\u00e1s lejos, el Lago Buenos Aires \/ Gral. Carrera, mitad argentino y mitad chileno.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7314.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1694\"\/><figcaption>Vista al valle del R\u00edo Iba\u00f1ez desde el paso del Cerro Castillo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El descenso al otro lado es bastante empinado. Me cruc\u00e9 con varios caminantes que ven\u00edan en subida. Mil metros m\u00e1s abajo se llega al Estero Parada, donde es posible tomar agua potable. Despu\u00e9s de toda la subida y la bajada bajo los rayos del sol, recib\u00eda aquella agua como un n\u00e9ctar de los dioses.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7324.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1696\"\/><figcaption>Bajada al valle del sector \u00abNeozeland\u00e9s\u00bb<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras una \u00faltima hora de caminata por bosque de \u00f1ir, se llega al camino vehicular. Desde all\u00ed, segu\u00ed unas horas m\u00e1s por ruta hasta Villa Cerro Castillo. Fue una jornada bella y cansadora.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 33<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 33 (41,9 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, la ruta segu\u00eda paralela al r\u00edo Iba\u00f1ez para desviarse ascendiendo por la derecha. El escenario era bastante \u00e1rido, pasando por arbustos entre caminos dispersos de ganado. Llegado a un paso de aprox. 700 msnm, se encuentra el primer reparo del sol bajo un bosque de \u00f1ir.  <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7369.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1702\"\/><figcaption>Ascendiendo por sendero en paisaje de precordillera<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A mitad de la secci\u00f3n se llega a dos peque\u00f1os lagos escondidos, desde donde todav\u00eda es posible tener excelentes vistas del Cerro Castillo. Todo el paisaje es de precordillera, con monta\u00f1as bajas y \u00f1iratal. Durante el resto de la secci\u00f3n, la ruta va por huella vehicular, intern\u00e1ndose en el estrecho ca\u00f1ad\u00f3n del R\u00edo Claro.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7388.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1703\"\/><figcaption>Desde el Lago Tamango, a\u00fan se ve el Cerro Castillo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El ca\u00f1ad\u00f3n termina abruptamente, como si se tratara de un portal que marca el l\u00edmite de las dos paredes de roca. Desde aquel lugar cerrado, el camino desciende directamente al encuentro abierto de la estepa. El viento empieza a sentirse con fuerza bestial. Debo avanzar con dificultad, atajando el sombrero para que no se me vuele. A la distancia, se ve el l\u00edmite con Santa Cruz, Argentina.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7399.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1704\"\/><figcaption>Reencuentro con el R\u00edo Iba\u00f1ez, que viene cargado de furia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para las 20 hs, llego a la localidad de Puerto Iba\u00f1ez. Tengo un apetito voraz, as\u00ed que voy a atento a los locales abiertos para comprar comida fresca. Paso la noche en el hostel \u00abBackpacker\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 34<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 34 (ferry)<\/h4>\n\n\n\n<p>A la ma\u00f1ana temprano me dirijo al puerto y saco ticket para el ferry que cruza el Lago Gral. Carrera. Fue un d\u00eda de descanso. A las 19:30 hs, me encontraba listo para el zarpe, cuando me di cuenta que me hab\u00eda olvidado el ticket en el hostel. Sin otra mejor opci\u00f3n, me pegu\u00e9 la corrida de mi vida&#8230; \u00a1Imposible tener un d\u00eda tranquilo! Ya de noche, el ferry lleg\u00f3 a la localidad de Chile Chico.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7415.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1705\"\/><figcaption>Navegando el Lago Gral. Carrera en direcci\u00f3n a Chile Chico<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 35<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 35 (17 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>En Chile Chico me di cuenta que me estaba quedando con poco dinero en efectivo. Por desgracia, los bancos no me permit\u00edan sacar plata. Intent\u00e9 varias veces sin \u00e9xito. Solo pod\u00eda pagar con tarjeta. M\u00e1s adelante me enter\u00e9 que acababa de haber un cambio de la legislaci\u00f3n argentina y ese era el origen del problema. Por tal motivo deb\u00ed ingeni\u00e1rmelas c\u00f3mo pod\u00eda&#8230; consegu\u00ed que algunas personas me pagaran en efectivo en el supermercado, y yo les hac\u00eda las compras con la tarjeta. As\u00ed consegu\u00ed algo de dinero para los d\u00edas restantes que me quedaban en Chile.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7422.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1706\"\/><figcaption>El centro de Chile Chico, ciudad a pocos kil\u00f3metros de la frontera con Argentina<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La secci\u00f3n siguiente transcurr\u00eda mayormente por el nuevo Parque Patagonia. El \u00e1rea de acceso tradicional a dicho parque es el Lago Jeinimeni. Sin embargo, al creador del Sendero Gran Patagonia, Jan Dudeck, se le ocurri\u00f3 que ser\u00eda m\u00e1s interesante ingresar por un lugar alternativo. Es as\u00ed que la ruta del GPS pasa por una meseta, transcurriendo 30 kil\u00f3metros sin sendero. De esta manera se une Chile Chico con la entrada al parque por una v\u00eda \u00abno ortodoxa\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7435.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1707\"\/><figcaption>Acampando en la meseta, a 1000 msnm<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Sabiendo que la meseta patag\u00f3nica no es un buen lugar para armar la carpa, debido a los fuertes vientos, decid\u00ed caminar hasta llegar a un puesto que figuraba en el GPS. All\u00ed ten\u00eda su casa y sus animales el Sr. Miguel Pacheco. Pens\u00e9 que en el puesto encontrar\u00eda algunos \u00e1rboles de reparo, pero no hab\u00eda nada de eso. As\u00ed que tuve que armar la carpa al descubierto. Sin embargo, a eso de las 23 hs, el viento corr\u00eda con tanta violencia, que tuve que desarmar todo. Con la linterna en mano, toqu\u00e9 la puerta de lo de Miguel Pacheco, quien me invit\u00f3 a refugiarme. El viento sacudi\u00f3 el techo de la casa toda la noche.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 36 (33,9 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de compartir unos mates con Miguel Pacheco, emprend\u00ed mi caminata en direcci\u00f3n al Parque Patagonia. La huella finalizaba y en adelante todo era seguir ascendiendo entre mallines, coirones y piedras volc\u00e1nicas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7447.jpg?w=736\" alt=\"\" class=\"wp-image-1708\"\/><figcaption>Piedra de lava petrificada con \u00abburb\u00fajas\u00bb<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En cada rinc\u00f3n de la meseta sal\u00edan a mi encuentro los guanacos. El jefe de la manada se paraba en una loma,  relinchaba y la tropilla entera sal\u00eda inmediatamente al galope. Estos animales me hicieron compa\u00f1\u00eda todo el d\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7454.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1713\"\/><figcaption>Ascendiendo por la meseta en direcci\u00f3n al Parque Patagonia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La ruta alcanzaba los 1600 metros, ya superando el l\u00edmite de vegetaci\u00f3n. Arriba de todo, el viento corr\u00eda con tanta fuerza que era dif\u00edcil permanecer parado. \u00a1En un momento incluso me ca\u00ed! Los anteojos de sol ofrec\u00edan cierta protecci\u00f3n, pero ni hablar que era imposible conservar el sombrero en la cabeza. A eso de las 15 horas, me alcanz\u00f3 un grupo de nubes y empez\u00f3 a caer granizo. La naturaleza se pon\u00eda cada vez m\u00e1s furiosa.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7478.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1714\"\/><figcaption>Granizo en la meseta, a 1600 msnm<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para cerca de las 18 hs, ya estaba descendiendo en direcci\u00f3n a la ruta. Tuve que pasar por una gran pampa de coirones y arbustos espinosos. Ya sobre el camino vehicular, empez\u00f3 a llover. Estaba demolido. Avanc\u00e9 durante una hora como pude. Cuando pas\u00f3 un auto, se detuvo y me ofrecieron llevarme a Chile Chico. No pude resistirme. Opt\u00e9 por volver, secarme y reponer energ\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 37 (descanso)<\/h4>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente quise volver al lugar del d\u00eda anterior haciendo dedo. No tuve \u00e9xito. En su lugar, aprovech\u00e9 para pasar por el hospital, ya que ven\u00eda con una lastimadura que se pon\u00eda bastante inc\u00f3moda. Me la hab\u00eda hecho en Palena, pero con tanta caminata, no hab\u00eda logrado cicatrizarse. En el hospital me proporcionaron crema cicatrizante y un ap\u00f3sito especial, todo un lujo. A los pocos d\u00edas ya estaba como nuevo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 38 (18,1 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Ya con buen clima, el sol radiante y ni una nube en el horizonte, sal\u00ed en bus para el Parque Patagonia. Me registr\u00e9 en la sede de guarda parques y desde ah\u00ed inici\u00e9 el recorrido del sendero principal, en direcci\u00f3n al Lago Jeinimeni.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7505.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1717\"\/><figcaption>Lago Jeinimeni en el Parque Patagonia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Los senderos del parque van atravesando valles de antiguo origen glaciar, con poca pendiente. Los r\u00edos tiene un color lechoso y vienen con considerable fuerza. El bosque es de peque\u00f1o porte, una mezcla de \u00f1ires y lengas j\u00f3venes.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7515.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1719\"\/><figcaption>Avanzando contra el viento, en direcci\u00f3n al paso del Lago Verde<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Superado el primer paso a 1100 msnm, se accede a una de las vistas m\u00e1s fabulosas del parque. Enfrente, una monta\u00f1a deja caer su inmensa pared de roca rojiza, sobre el imponente Lago Verde, de agua color turquesa. Este lago se alimenta a su vez del estero Ventisquero y otros arroyos menores, que traen agua de los glaciares aleda\u00f1os. El color de las aguas de esa zona se debe a los sedimentos provenientes del hielo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7525.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1720\"\/><figcaption>Mirador del Lago Azul<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Despu\u00e9s de una bajada empinada, hay que vadear el estero que desemboca en el lago. No se ve el fondo del r\u00edo, debido al color lechoso del agua, y adem\u00e1s de la corriente considerable, se le a\u00f1ade la dificultad del viento proveniente del ventisquero. El sendero desaparece y hay que guiarse por pircas y algunas estacas. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/vlcsnap-2020-08-23-09h53m51s520.jpeg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1725\"\/><figcaption>Cruzando el Estero Ventisquero<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Termin\u00e9 la jornada en un \u00e1rea habilitada de acampe, junto a un agradable refugio de madera. Aquella noche pude intercambiar fogata y entablar amistad con varios caminantes provenientes de distintos pa\u00edses. Hab\u00eda gente de Chile, Estados Unidos y de Francia. Siempre viene bien practicar los idiomas. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7556.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1723\"\/><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 39 (34,7 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>El d\u00eda siguiente lo dediqu\u00e9 a recorrer el Valle Avil\u00e9s. Se trata de un antiguo paso, que antes era usado para movilizar el ganado. El anterior due\u00f1o de las tierras, el norteamericano Douglas Tompkins, un d\u00eda decidi\u00f3 donar todo y as\u00ed fue que se constituy\u00f3 el Parque Patagonia. En poco tiempo las huellas de ganado se convirtieron en senderos y al irse las vacas, el territorio fue copado por guanacos y pumas. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7598.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1728\"\/><figcaption>Puente colgante sobre el ca\u00f1ad\u00f3n del r\u00edo Avil\u00e9s<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A medida que el sendero va en descenso, voy dejando atr\u00e1s el bosque y regreso a un paisaje de precordillera, con coirones y arbustos. El r\u00edo Avil\u00e9s empieza a encajonarse y lo cruzo sobre un puente colgante muy pintoresco. A continuaci\u00f3n, el sendero alcanza un terreno chato, una pampa extensa, \u00e1rea conocida como \u00abCasa de Piedra\u00bb. Los guanacos andan pastando a pocos metros de distancia.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7612.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1729\"\/><figcaption>Vista hacia el Valle Avil\u00e9s, a poco de llegar a Casa de Piedra<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Ya estaba cayendo el sol. Aprovech\u00e9 para averiguar un poco sobre la traves\u00eda del d\u00eda siguiente. Me recibi\u00f3 el guardaparque Misael, que result\u00f3 ser argentino. Tomamos unos mates y ya de noche me dispuse a dormir. El clima seco y el buen tiempo me permitieron dormir sin carpa, con la bolsa de dormir bajo un techito al aire libre.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/guanacos.jpeg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1730\"\/><figcaption>Un grupo de guanacos cerca de Casa de Piedra <\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 40 (42,6 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>La Traves\u00eda de las Siete Lagunas es una parte del Parque Patagonia que a\u00fan se encuentra en desarrollo. El sendero, sin embargo, se ve bastante bien si uno presta la debida atenci\u00f3n. El recorrido conecta Casa de Piedra, el antiguo casco de estancia que ahora funciona como camping y sede de guarda parque, con distintas lagunas de altura en un escenario de precordillera.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7641.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1732\"\/><figcaption>Lago Guti\u00e9rrez, a poco comenzar la Traves\u00eda de las Siete Lagunas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>La traves\u00eda presenta bastante desnivel, hasta que se accede a un paso de aprox. 1200 msnm. Gran parte del recorrido transcurre entre coirones y es f\u00e1cil confundir el sendero con la huella cruzada de los guanacos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7659.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1734\"\/><figcaption>Sendero por \u00f1iratal<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Hay partes en que se va por bosque de \u00f1ires y tambi\u00e9n se atraviesa un poco de lenga. En el punto m\u00e1s alto, hay en mi opini\u00f3n, uno de los miradores m\u00e1s bellos del parque. Se alcanzan a ver las distintas lagunas, un pedacito del lago Cochrane y, a lo lejos, la cordillera nevada. Todo el paisaje tiene un aspecto un poco triste, debido a que d\u00e9cadas atr\u00e1s, la regi\u00f3n fue afectada por diversos incendios.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7664.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1733\"\/><figcaption>Vista del Parque Patagonia desde la Traves\u00eda de las Siete Lagunas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A eso de las 16 hs empez\u00f3 a caer agua, iniciando una serie de lluvias intermitentes. A las 17 hs me encontr\u00e9 con una antigua huella vehicular, casi imperceptible por la vegetaci\u00f3n, que me condujo a una peque\u00f1a casilla de madera. No lo dud\u00e9 y me met\u00ed. Esper\u00e9 un rato a que parara la lluvia, ya pensando en encender un fueguito y tirar ah\u00ed la bolsa de dormir. En seguida&#8230; milagro: sali\u00f3 el sol y pude continuar en direcci\u00f3n al Lago Cochrane. Un arco iris marcaba mi rumbo en el horizonte.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7700.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1795\"\/><figcaption>De repente, los vientos traen buen tiempo y un arco iris anuncia el fin de la lluvia<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Para el final del d\u00eda, llegu\u00e9 al puesto de Daniel \u00abHuemul\u00bb, un hombre dedicado a la conservaci\u00f3n del parque y al estudio de los huemules. Despu\u00e9s de conversar un poco y compartir unos mates, me indic\u00f3 un lugar para armar la carpa, bajo el reparo de un bosque de coig\u00fces. <\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 41 (18,9 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>La caminata del d\u00eda siguiente consisti\u00f3 en rodear el Lago Cochrane, en direcci\u00f3n oeste. Una vez en la costa, el sendero iba subiendo y bajando por un bello sendero bien marcado, en un bosque t\u00edpico de cordillera patag\u00f3nica.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7718.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1735\"\/><figcaption>Sendero bordeando el Lago Cochrane por la margen norte<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El Lago Cochrane tiene una mitad en Chile y otra en Argentina, donde se lo conoce como Lago Pueyrred\u00f3n. Es alargado y presenta varias curvas, con partes en que se embuda y varios islotes. Llegando a la punta oeste, el lago se va haciendo angosto para dar nacimiento al r\u00edo Cochrane, de aguas profundas y azuladas.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7723.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1736\"\/><figcaption>Llegando a la cabecera oeste del Lago Cochrane<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Al mediod\u00eda llegu\u00e9 a la localidad de Cochrane. Me dediqu\u00e9 a descansar y preparar los v\u00edveres para la siguiente secci\u00f3n. Me esperaba el tramo m\u00e1s largo y uno de lo m\u00e1s dif\u00edciles de todo el Sendero Gran Patagonia: la Ruta de los Pioneros.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Secci\u00f3n 36<\/h3>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 42 (37,5 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Ven\u00eda so\u00f1ando todo el a\u00f1o anterior con poner los pies en la legendaria \u00abRuta de los Pioneros\u00bb. Su nombre resonaba en el mundo del trekking como un mito. As\u00ed lo sent\u00eda tambi\u00e9n la gente del lugar, para quienes aquella traves\u00eda era parte de su historia. <\/p>\n\n\n\n<p>La extensi\u00f3n entre el punto de partida y de llegada era de 200 kil\u00f3metros, entre Cochrane y Villa O&#8217;Higgins, de los cuales 100 kil\u00f3metros en el medio no ten\u00edan conexi\u00f3n vehicular alguna. La ruta exist\u00eda desde el tiempo de los primeros pobladores, cuando no exist\u00eda la carretera austral y se deb\u00eda transitar a caballo entre ambas localidades, con una semana de demora.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuanto a los v\u00edveres, cargu\u00e9 comida para 8 d\u00edas. Al mismo tiempo, tendr\u00eda que ahorrar la bater\u00eda del celular todo lo posible, sacando fotos lo m\u00ednimo indispensable.<\/p>\n\n\n\n<p>Inform\u00e9 de mi salida bien temprano en el ret\u00e9n de carabineros de Cochrane. Inmediatamente, con la mochila pesada, casi reventando por la cantidad de v\u00edveres, empec\u00e9 la caminata.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7759.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1738\"\/><figcaption>Laguna Esmeralda, en direcci\u00f3n a la Ruta de los Pioneros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Durante los primeros 50 kil\u00f3metros, el camino pasa por algunas lagunas y bosques de poco porte, a medida que se va internando en los valles cerrados de cordillera. Algo llamativo de la regi\u00f3n es el aspecto oscuro de los cerros. Muchas laderas est\u00e1n casi peladas, incluso hasta la cumbre, con roca al descubierto y troncos muertos. Esto se debe a los incendios, ocurridos en distintos momentos hist\u00f3ricos. Por eso es normal ver tanto bosque de lenga joven. La erosi\u00f3n del viento contribuy\u00f3 a descubrir la roca y dar a los cerros de la regi\u00f3n aquel aspecto sombr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>A eso de las 19 hs, llegu\u00e9 a la \u00faltima propiedad privada del camino. Solicit\u00e9 permiso y acamp\u00e9 bajo unos \u00f1ires.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 43 (36,6 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>A poco comenzar mi caminata del d\u00eda, me cruc\u00e9 con una pareja de chicos europeos, Thomas y Elisabeth, de los pocos seres humanos que hac\u00edan el Sendero Gran Patagonia al igual que yo. Intercambiamos un poco de informaci\u00f3n y cada uno sigui\u00f3 su camino.<\/p>\n\n\n\n<p>A eso de las 10 hs llegu\u00e9 al glaciar Cayuqueo, que se encuentra al final del camino vehicular. En el fondo del paisaje, se ve\u00eda el Cerro San Lorenzo, el cual limita con Argentina. La baja temperatura, la poca vegetaci\u00f3n, las piedras descubiertas de los cerros y los glaciares colgantes, daban a la regi\u00f3n un aspecto sombr\u00edo e inh\u00f3spito. Estar frente a las puertas de la Ruta de los Pioneros y dejar atr\u00e1s el camino vehicular, en aquel escenario remoto, impon\u00eda un cierto temor. Reinaba un silencio absoluto. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7761.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1739\"\/><figcaption>Glaciar Cayuqueo al final del camino, portal a la Ruta de los Pioneros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A lo largo del primer d\u00eda tuve unos pocos vadeos, ninguno muy dif\u00edcil. Las aguas ven\u00edan heladas y con color lechoso, por su origen glaciar. Esta primera parte ten\u00eda poca pendiente, atravesando \u00e1reas despejadas de bosque y algunos mallines hasta alcanzar un enorme bosque de lengas que parec\u00eda no tener fin. Aqu\u00ed era muy f\u00e1cil perderse, ya que la huella se borraba y abundaban los troncos ca\u00eddos.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7782.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1742\"\/><figcaption>Sendero difuso en el bosque de lengas. Un tronco quemado a\u00fan pie indica que all\u00ed hubo un incendio varias d\u00e9cadas atr\u00e1s.<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Cerca de las 20 hs llegu\u00e9 al fondo del valle. El bosque de lengas se achaparraba hasta desaparecer por completo. Desde aquel punto era visible el legendario paso \u00abPicota\u00bb, llamado as\u00ed debido a la herramienta que empleaban los antiguos pioneros para marcar la huella entre las piedras. Al d\u00eda de hoy dicen que la picota est\u00e1 en alg\u00fan lado, y que cada tanto la usan&#8230;<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7786.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1745\"\/><figcaption>Vista hacia el Paso Picota desde el l\u00edmite del bosque<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Arm\u00e9 la carpa bajo el reparo de unos \u00e1rboles, junto a una peque\u00f1a tapera r\u00fastica, construida con troncos. A pocos metros, corr\u00eda un r\u00edo lechoso y turbulento, que resonaba en lo ancho del valle. Al d\u00eda siguiente deber\u00eda salir bien temprano para cruzar el r\u00edo cuando a\u00fan ven\u00eda con poco caudal.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 44 (36,4 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Me despert\u00e9 a las 6 de la ma\u00f1ana. Tom\u00e9 coraje y sal\u00ed de la bolsa de dormir. Tiritando un poco y con movimientos bruscos, desarm\u00e9 el campamento. Tras un breve desayuno, con todo en la mochila, empec\u00e9 la caminata al Paso Picota. El sol fue asomando poco a poco por encima de los cerros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7817.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1746\"\/><figcaption>Lagunas y glaciares arriba del legendario Paso Picota<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El paso Picota fue mi preferido de todo el Sendero Gran Patagonia. Era largo, bien extenso, casi como una meseta de altura, con lagunas y glaciares escondidos que aparec\u00edan de sorpresa en distintos rincones. Goc\u00e9 cada instante de aquella caminata, subiendo y bajando entre piedras y manchones de nieve, tan solo acompa\u00f1ado del ruido de las piedras caedizas, que retumbaban en la distancia.<\/p>\n\n\n\n<p>En un punto determinado, la ruta pasa por Argentina. Se trata de un peque\u00f1o valle con forma de \u00abgota\u00bb, con una peque\u00f1a laguna de deshielo en el medio. Si uno se desv\u00eda por ese valle, puede acceder al Parque Perito Moreno, en la provincia de Santa Cruz.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7834.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1748\"\/><figcaption>Peque\u00f1o valle argentino en medio del Paso Picota<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tras un par de horas de caminata en descenso, llegu\u00e9 a un lago de agua turbia, de donde nac\u00eda el r\u00edo Bravo. Este r\u00edo es conocido por ser el m\u00e1s dif\u00edcil de toda la traves\u00eda, ya que con la lluvia su caudal lo hace invadeable. Segu\u00ed un consejo que hab\u00edan transmitido los chicos europeos: cruzar el r\u00edo en sus nacientes, donde a\u00fan ten\u00eda poco caudal, y continuar siempre por la margen este.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7850.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1750\"\/><figcaption>Lago desde donde nace el R\u00edo Bravo<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Camin\u00e9 un par de horas sin sendero, luchando un poco con el bosque de lenga achaparrada. La ruta segu\u00eda por un largu\u00edsimo ventisquero, con el r\u00edo Bravo siempre a la derecha, para finalmente desviarse a la izquierda, y  ganar altura en el bosque. <\/p>\n\n\n\n<p>Camin\u00e9 todo el d\u00eda. No vi ni un solo ser humano, ni un solo animal. A eso de las 21 hs, encontr\u00e9 un corral y unas construcciones r\u00fasticas de madera. Era uno de los puestos del Sr. Grial, pionero de la zona, ya fallecido. Las nubes amenazaban con lluvia. Arm\u00e9 la carpa bajo la protecci\u00f3n del bosque.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 45 (39,9 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Amaneci\u00f3 con una leve llovizna. Esper\u00e9 un poco que disminuyera. Si el sendero iba por bosque, no tendr\u00eda mayor inconveniente. Finalmente, me anim\u00e9 a desarmar campamento y me largu\u00e9 a caminar.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7882.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1751\"\/><figcaption>Sendero de ensue\u00f1o por bosque de lengas<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>A eso de las 10 hs empez\u00f3 la lluvia con m\u00e1s fuerza. El fr\u00edo se fue sintiendo cada vez m\u00e1s. Primero los pies, luego las manos, luego las piernas. Ten\u00eda guardado mi interior t\u00e9rmico para m\u00e1s adelante y me lo puse. Fue un alivio moment\u00e1neo pero a\u00fan as\u00ed, el fr\u00edo exig\u00eda mantenerse en movimiento. <\/p>\n\n\n\n<p>En determinado punto, a cierta altura, pude contemplar el Lago Alegre por primera vez. Como todos los paisajes de la Ruta de los Pioneros, el color del escenario transmit\u00eda fr\u00edo e impon\u00eda un respeto sombr\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>A eso de las 13 hs, dej\u00f3 de llover. El sol se dej\u00f3 ver un poquito y gracias a la ropa sint\u00e9tica, pude secarme con el mismo calor de la marcha. Empec\u00e9 a disfrutar la jornada de otra manera. Fue todo una renovaci\u00f3n. A las pocas horas, pas\u00e9 por una casa en buenas condiciones, pero sin gente. Los pobladores estaban ausentes. <\/p>\n\n\n\n<p>A continuaci\u00f3n, me enfrent\u00e9 al vadeo m\u00e1s demandante de la traves\u00eda. Cerca de las 17 hs, llegaba a la punta del lago, donde hab\u00eda un peque\u00f1o refugio de madera. Decid\u00ed continuar un poco m\u00e1s hasta el Lago Christie.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7896.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1752\"\/><figcaption>Vista del Lago Alegre desde la cabecera norte<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pasando el peque\u00f1o refugio, el sendero ascend\u00eda por bosque de inmensos coig\u00fces. Tras un corto faldeo por cerro empezaba la bajada al lago Christie. Ya con el lago a la vista, pude ver un hilito de humo saliendo de entre los \u00e1rboles. Era la casa de Rub\u00e9n Pradena. Como de costumbre, salieron a ladrarme los perros. Hab\u00eda varias personas. Me dieron la bienvenida y me invitaron a pasar. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7927.jpeg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1754\"\/><figcaption>Charla y mate con Rub\u00e9n Pradena y los pobladores de la Ruta de los Pioneros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El Sr. Rub\u00e9n Pradena viv\u00eda en uno de los lugares m\u00e1s remotos de Chile, en medio de la Ruta de los Pioneros, sin acceso vehicular, con los v\u00edveres contados para varios meses y por supuesto, con la compa\u00f1\u00eda de sus animales, fuente de comida, ropa y trabajo. Aquel d\u00eda lo estaban visitando Paola Rial, sus hijos, Judith Rial y el \u00abgringo\u00bb, Hernando Cadagan. Todos ellos eran los \u00abvecinos\u00bb de la Ruta de los Pioneros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7937.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1753\"\/><figcaption>Lago Alegre desde la casa de Rub\u00e9n Pradena<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Tuvimos una divertida charla. Compartimos mate, tortas fritas y una trucha reci\u00e9n pescada en el Lago Christie. No podr\u00eda estar m\u00e1s agradecido con tanta hospitalidad. Fue una jornada intensa y gratificante.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 46 (34,8 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>Al d\u00eda siguiente, presenci\u00e9 una sesi\u00f3n de esquila. El Sr. Rub\u00e9n manejaba las tijeras con rapidez y maestr\u00eda. Era argentino, pero se hab\u00eda criado desde muy chico en el lago Christie. Para acceder al lugar, siempre tuvo que viajar a caballo, con varios d\u00edas desde Villa O&#8217;Higgins o desde Cochrane.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7957.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1756\"\/><figcaption>Rub\u00e9n Pradena esquilando una oveja con maestr\u00eda<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Antes de despedirme me dieron algunas indicaciones para el camino. Era f\u00e1cil perder el sendero, ya que las huellas se dispersaban y hab\u00eda que estar atento.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7944.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1755\"\/><figcaption>Despedida con los pobladores de la Ruta de los Pioneros<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Pas\u00e9 toda la ma\u00f1ana caminando por la ladera que bordea la margen este del Lago Christie. El terreno ten\u00eda poco bosque y mucha piedra pelada. Hab\u00eda rastros rastros notorios de un antiguo incendio. A eso de las 13 hs, llegu\u00e9 a la carretera. As\u00ed, s\u00fabitamente, conclu\u00eda la Ruta de los Pioneros.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_7971.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1757\"\/><figcaption>Faldeo en la margen este del Lago Christie<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>El resto del d\u00eda lo pas\u00e9 caminando por huella vehicular, cerca de la frontera con Argentina. Me llam\u00f3 la atenci\u00f3n que hab\u00eda casas muy distantes de la ruta, algunas conectadas solo por sendero y con gente que circulaba a caballo. Cuando les cont\u00e9 que ven\u00eda de la Ruta de los Pioneros les brillaron los ojos. \u00ab\u00bfPas\u00f3 por lo de alguien?\u00bb, me preguntaron, como para corroborar que no estuviera mintiendo. \u00abAs\u00ed es, pas\u00e9 por lo de Rub\u00e9n Pradena.\u00bb En la regi\u00f3n se conoc\u00edan todos perfectamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Al caer la tarde me encontraba ya en campos privados. Ped\u00ed permiso para acampar, como de costumbre. Me recibi\u00f3 Do\u00f1a Julia, una antigua pobladora. <\/p>\n\n\n\n<p>Me cont\u00f3 que hasta hace 20 a\u00f1os esa zona no ten\u00eda camino de auto. \u00abYo me cri\u00e9 ac\u00e1. En ese ranchito de all\u00e1 par\u00ed mis seis hijos. Viv\u00ed siempre entre las ovejas y los chanchos. Tej\u00ed la ropa, hice el queso y la manteca. Cada tanto sal\u00edamos a buscar yerba y harina a la Argentina. Pero despu\u00e9s, viv\u00edamos aislados el resto del a\u00f1o.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_8002.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1760\"\/><\/figure>\n\n\n\n<p>Todos los pobladores de la regi\u00f3n se comunican por radio tel\u00e9fono. Le pregunt\u00e9 a do\u00f1a Julia si pod\u00eda comunicarse con Rub\u00e9n Pradena, as\u00ed que aprovech\u00e9 para mandarle un saludo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">D\u00eda 47 (32,5 km)<\/h4>\n\n\n\n<p>El d\u00eda siguiente lo dediqu\u00e9 a caminar hasta Villa O&#8217;Higgins. Finalmente, medio corriendo para que no me alcanzara la lluvia, tras seis d\u00edas de traves\u00eda, llegaba a la civilizaci\u00f3n. Era hora de una ducha caliente y un buen descanso. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/homotheoreticus.files.wordpress.com\/2020\/08\/img_8013.jpg?w=1024\" alt=\"\" class=\"wp-image-1758\"\/><figcaption>Villa O&#8217; Higgins, fin de la Carretera Austral<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>Dos d\u00edas despu\u00e9s, tomar\u00eda la barcaza que cruza el Lago O&#8217;Higgins. Me acercaba al final del Sendero Gran Patagonia en el Chalt\u00e9n, Argentina.<\/p>\n\n\n\n<p>Contin\u00faa en la 8\u00b0 parte&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Volver a la <a href=\"https:\/\/homotheoreticus.wordpress.com\/2020\/08\/22\/resena-del-sendero-gran-patagonia-6-parte\/\">6\u00b0 parte<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Rese\u00f1a de mi paso por las secciones 31 a 36 del Sendero Gran Patagonia. 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