{"id":3615,"date":"2024-09-23T02:13:44","date_gmt":"2024-09-23T02:13:44","guid":{"rendered":"https:\/\/homotheoreticus.com\/?p=3615"},"modified":"2025-11-14T02:58:27","modified_gmt":"2025-11-14T02:58:27","slug":"el-senderismo-como-actividad-contemplativa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/2024\/09\/23\/el-senderismo-como-actividad-contemplativa\/","title":{"rendered":"El senderismo como actividad contemplativa"},"content":{"rendered":"\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Introducci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>Durante mucho tiempo me pregunt\u00e9 qu\u00e9 distingu\u00eda al senderismo de otras actividades al aire libre de mayor popularidad y prestigio. Con el t\u00e9rmino senderismo me refiero a la actividad que consiste en caminar en espacios naturales durante un tiempo prolongado, prescindiendo aqu\u00ed de sus matices ling\u00fc\u00edsticos (<em>trekking, hiking, wandern, randone\u00e9, <\/em>etc.).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 el senderismo no es considerado un deporte, mientras que s\u00ed lo son las carreras, la escalada o el ciclismo? \u00bfSe trata de una azarosa diferencia de nomenclatura? \u00bfo es m\u00e1s bien&nbsp;una diferencia de intensidad, de exigencia f\u00edsica? \u00bfSer\u00e1 que el senderismo es un producto tur\u00edstico, es decir, una experiencia de consumo cultural, como dicen algunos? \u00bfO debe el senderismo reivindicar un lugar a la par de los deportes estandarizados, con sus reglas estrictas y competencias masivas?<\/p>\n\n\n\n<p>En este ensayo, propondr\u00e9 una respuesta para estos interrogantes. Desde mi punto de vista, el senderismo debe ser entendido como una actividad esencialmente contemplativa, a diferencia de las otras actividades mencionadas, que son m\u00e1s bien l\u00fadicas y potencialmente competitivas. Me apoyar\u00e9 en una larga tradici\u00f3n hist\u00f3rica que se remonta a la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica, partiendo del concepto griego de <em>theor\u00eda <\/em>.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Teor\u00eda moderna vs. <em>theor\u00eda <\/em>antigua<\/h4>\n\n\n\n<p>Lo que los antiguos entend\u00edan por <em>theor\u00eda <\/em>no tiene nada que ver con la oposici\u00f3n entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica, ni mucho menos con el concepto moderno de teor\u00eda cient\u00edfica. El uso vulgar del t\u00e9rmino denota cierto desd\u00e9n, puesto que se lo asocia con lo especulativo, con lo no corroborado. En esto se hace eco la noci\u00f3n de teor\u00eda como imagen o representaci\u00f3n subjetiva del mundo. De all\u00ed que el adjetivo \u00abte\u00f3rico\u00bb sea en algunos contextos hasta un defecto, denotando falta de experiencia, utilidad o pragmatismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero hagamos el esfuerzo de olvidarnos moment\u00e1neamente de estas implicancias peyorativas y volvamos al origen del concepto de teor\u00eda. La palabra <em>theor\u00eda <\/em>en griego significa <em>contemplaci\u00f3n, <\/em>o al menos esta es la traducci\u00f3n que recibi\u00f3 hist\u00f3ricamente<em>.<\/em> No se trata de una simple acci\u00f3n sensorial, sino de un conjunto de pr\u00e1cticas culturales que en la Antig\u00fcedad alcanzaron rango institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Antes de pasar a profundizar el concepto griego de <em>theor\u00eda<\/em>, quisiera hacer una primera distinci\u00f3n importante. Mientras que el sentido moderno de teor\u00eda implica un distanciamiento de la realidad, poniendo \u00e9nfasis en el car\u00e1cter subjetivo de la representaci\u00f3n mental, la palabra griega <em>theor\u00eda, <\/em>por el contrario, pone el foco en el car\u00e1cter directo de la visi\u00f3n sobre la realidad misma. De esta manera, la <em>theor\u00eda <\/em>es lo opuesto a <em>escuchar <\/em>el testimonio indirecto de otros. Constituye algo que no se puede ense\u00f1ar ni aprender: es una experiencia personal.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La <em>theoria <\/em>como pr\u00e1ctica cultural<\/h4>\n\n\n\n<p>En la Antig\u00fcedad cl\u00e1sica, la <em>theor\u00eda <\/em>constistuy\u00f3 una instituci\u00f3n c\u00edvica que comprend\u00eda tanto el hecho de la contemplaci\u00f3n misma, como el viaje emprendido por el individuo hasta un lugar sagrado. Exist\u00edan tres formas prominentes de <em>theoria<\/em>. La primera era la visita a un centro oracular, donde se solicitaba la profec\u00eda de alg\u00fan dios. En segundo lugar estaban las peregrinaciones a festivales religiosos, donde se practicaban competencias deportivas y cert\u00e1menes art\u00edsticos. Por \u00faltimo estaban los viajes al extranjero de car\u00e1cter profano, con fines de aprendizaje.<\/p>\n\n\n\n<p>En todos estos casos, el rasgo distintivo de la <em>theor\u00eda <\/em>era el peregrinaje de un individuo llamado <em>theor\u00f3s<\/em> hasta un sitio de contemplaci\u00f3n distante. Por ello la simple visita a un santuario dentro del distrito de la ciudad no contaba como <em>theor\u00eda<\/em>. Hab\u00eda que alejarse, salir de lo cotidiano para enfrentarse a lo desconocido. Cabe menciona que la contemplaci\u00f3n no era exclusivamente un acto visual: tambi\u00e9n comprend\u00eda el uso de otros sentidos, por ejemplo, escuchar cert\u00e1menes musicales o discursos. Adem\u00e1s, abarcaba la pr\u00e1ctica de ritos y el respeto de normas sagradas que exig\u00eda la ceremonia religiosa.<\/p>\n\n\n\n<p>La instituci\u00f3n de la <em>theor\u00eda <\/em>adquiri\u00f3 tal importancia que se conformaron embajadas con representantes financiados por cada ciudad para practicarla. En este caso la <em>theor\u00eda <\/em>adquir\u00eda la forma de una instituci\u00f3n c\u00edvica, en la que el viajero ten\u00eda la obligaci\u00f3n de devolver a su regreso un informe detallado a las autoridades pol\u00edticas. Como resultado de estos viajes, se conformaron comunidades de peregrinos que interactuaban entre s\u00ed, estableciendo lazos de amistad bajo los c\u00f3digos de la hospitalidad, incluso en tiempos de guerra, fortaleciendo as\u00ed el sentimiento de una unidad cultural griega.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n estaban quienes emprend\u00edan la <em>theor\u00eda <\/em>de forma privada. As\u00ed tenemos el caso de grandes pensadores, como el legislador-fil\u00f3sofo Sol\u00f3n de Atenas o el historiador Herodoto de Halicarnaso, que dedicaron varios a\u00f1os de su vida a viajes contemplativos.<\/p>\n\n\n\n<p>La experiencia de la <em>theor\u00eda <\/em>en su conjunto, incluyendo el viaje, implicaba suspender temporalmente las actividades cotidianas para entrar en contacto con lo diferente. Al regresar a casa, el <em>theor\u00f3s <\/em>volv\u00eda transformado en su interior, gracias a que hab\u00eda logrado ensanchar su mirada con esta experiencia prolongada.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00eda importante mencionar algunas diferencias entre el <em>theor\u00f3s <\/em>y el atleta. Ambos viajaban y participaban de festivales en representaci\u00f3n de su ciudad. Pero el <em>theor\u00f3s, <\/em>a diferencia del atleta, no buscaba la fama, ni mucho menos obtener una recompensa material como resultado de la traves\u00eda. Su objetivo no se agotaba con el cumplimiento de reglas, ni buscaba el desarrollo t\u00e9cnico o f\u00edsico a nivel personal. Su actividad consist\u00eda en mirar sin prisa, en o\u00edr y observar el ritual, en otras palabras, ser un testigo directo del espect\u00e1culo sagrado.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\"><em>Theorein <\/em>y <em>contemplari<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>El verbo <em>contemplari <\/em>tradujo el <em>theorein <\/em>griego y ampli\u00f3 su significado. <em>Contemplari <\/em>significaba en lat\u00edn delimitar un espacio sagrado, por ejemplo, un \u00e1rea en un bosque. De all\u00ed que contemplar significara originalmente dirigir la visi\u00f3n a un espacio singular donde se manifestaba la divinidad, el <em>templum<\/em>. El templo era delimitado ritualmente por el sacerdote o augur, pero tambi\u00e9n pod\u00eda encontrarse ya en espacios naturales de primitiva veneraci\u00f3n, como un bosque o una caverna. No es dif\u00edcil asociar esta etimolog\u00eda con la pr\u00e1ctica griega. En ambos casos se trata de estar presente para observar y participar ritualmente en un espacio sagrado.<\/p>\n\n\n\n<p>Del <em>contemplari<\/em> viene nuestro verbo contemplar, que a\u00fan retiene el sentido original de detenerse en algo y no tan solo mirarlo de paso. Por ejemplo, no solo miramos una obra de arte al paso, sino que la contemplamos en silencio para captar su profundidad. Se trata entonces de detener la atenci\u00f3n en un \u00e1mbito de cosas y respetar las normas impuestas por ese mismo \u00e1mbito de lo contemplado.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">La peregrinaci\u00f3n medieval<\/h4>\n\n\n\n<p>La pr\u00e1ctica de la <em>theor\u00eda<\/em> griega nos llega como legado cultural de la antig\u00fcedad no sin haber atravesado cambios hist\u00f3ricos. Me refiero puntualmente a los procesos de transformaci\u00f3n religiosa de la Antig\u00fcedad Tard\u00eda y la Edad Media, en los que esta actividad<em> <\/em>devino en la peregrinaci\u00f3n cristiana. Esta nueva pr\u00e1ctica cultural consist\u00eda en realizar viajes hasta un centro distante de culto, en el cual se hab\u00eda atestiguado un milagro y se esperaba que all\u00ed se repitiera. Lo importante, sin embargo, no era tanto el milagro, sino la experiencia misma del viaje, interpretada como una analog\u00eda del paso transitorio por la tierra. El peregrino, mediante el libre sacrificio del esfuerzo, expiaba sus pecados y purificaba su alma, a la vez que se alejaba de las tentaciones mundanas para encontrarse con Dios. Era por lo tanto un ejercicio de ascetismo. Lo importante era entonces el proceso de transformaci\u00f3n interior que conllevaba el acto mismo de peregrinar. Conforme a la terminolog\u00eda b\u00edblica, el peregrino transitaba el \u00abdesierto\u00bb, que no debe confundirse con un paisaje seco y arenoso, sino que se trataba de un ambiente natural alejado de las muchedumbres y adornado por el silencio.<\/p>\n\n\n\n<p>Es as\u00ed que en la Edad Media la <em>theor\u00eda <\/em>pierde su car\u00e1cter c\u00edvico y queda relegada a la pr\u00e1ctica privada. El objetivo del peregrino medieval no ser\u00e1 adquirir conocimientos, sino alcanzar un desarrollo espiritual mediante el sacrificio y la superaci\u00f3n del contexto mundano, en un \u00e1mbito que propicie la oraci\u00f3n como di\u00e1logo con Dios y la meditaci\u00f3n como di\u00e1logo con uno mismo. En otras palabras, la contemplaci\u00f3n de lo trascendente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Reivindicaciones contempor\u00e1neas de la <em>theor\u00eda<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p><strong>Hans Georg-Gadamer<\/strong> hace un elogio del ideal de vida contemplativo que entra\u00f1a el concepto antiguo de <em>theor\u00eda<\/em>. Para \u00e9l, siguiendo a Arist\u00f3teles, la contemplaci\u00f3n es una actividad que eleva el sentido de la vida humana y reafirma su naturaleza exaltando aquello que lo hace semejante con lo divino. Esta actitud contemplativa implica una apertura, el estar por completo presente ante lo que se da.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo a San Agust\u00edn, el autor se\u00f1ala la existencia de dos tipos de bienes. Por un lado est\u00e1 el bien que se posee y que no puede pertenecer a otros. Pero la contemplaci\u00f3n no pertenece a este g\u00e9nero. Se trata de un bien que no pertenece a nadie: consiste en detenerse ante algo bello sin preguntar su por qu\u00e9 ni para qu\u00e9.<\/p>\n\n\n\n<p>Seg\u00fan Gadamer, la sociedad moderna necesita justificar toda actividad en miras al progreso tecnol\u00f3gico y la resoluci\u00f3n de necesidades materiales, necesidades que por otra parte son ilimitadas y cambiantes. Ante este utilitarismo moderno, la vida contemplativa se muestra como obsoleta, salvo cuando se la justifica ante el tribunal de la praxis social.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para Gadamer, la contemplaci\u00f3n antigua tiene mucho que ense\u00f1arnos. Es en el acto de contemplar que uno se abre realmente a lo diferente. As\u00ed es que uno logra salirse del propio \u00abyo\u00bb, el l\u00edmite de la autoconciencia, para escuchar a nuestros semejantes. Por \u00faltimo, no se propone oponer teor\u00eda y praxis, ni de desacreditar la conquista del bienestar material, sino de ser conscientes de que estas cosas no son un fin en s\u00ed mismo, sino un medio para garantizar aquella pr\u00e1ctica superior que nos hace m\u00e1s humanos y nos acerca a lo divino.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Byung-Chul Han<\/strong>, un autor que se ha popularizado recientemente, tambi\u00e9n propone recuperar el ideal de vida contemplativa. En sus distintas obras, y en especial en <em>Vida contemplativa, <\/em>Han contrapone la tradici\u00f3n theor\u00e9tica con el utilitarismo moderno. En la modernidad, sobre todo a partir del protestantismo y del capitalismo, el ideal contemplativo se ha ido devaluando bajo la primac\u00eda de la acci\u00f3n. La \u00e9tica moderna contrapuso los valores positivos del trabajo y la productividad con la negatividad del ocio, entendido a este como un tiempo no-laboral. Esto termin\u00f3 desembocando en una sociedad individualista, con sujetos que se explotan a s\u00ed mismos, una sociedad fragmentada y  p\u00e9rdida generalizada de un sentido trascendente en la vida m\u00e1s all\u00e1 del consumo. Finalmente, Byung-Chul Han propone recuperar la dimensi\u00f3n religiosa de la vida mediante el ejercicio de la contemplaci\u00f3n en la naturaleza.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Contemplar vs. consumir<\/h4>\n\n\n\n<p>A partir de aqu\u00ed, me gustar\u00eda se\u00f1alar algunas diferencias importantes entre la concepci\u00f3n del senderismo como actividad contemplativa y como consumo. La confusi\u00f3n es muy frecuente y, desgraciadamente, la tendencia actual es la de catalogar el senderismo como un producto tur\u00edstico, midi\u00e9ndolo por su rentabilidad y no por su valor intr\u00ednseco. No solo esto atenta a veces contra la libertad de circulaci\u00f3n que reclamamos tanto los senderistas, sino que adem\u00e1s impacta negativamente en la sociedad al devaluar el senderismo como pr\u00e1ctica cultural.<\/p>\n\n\n\n<p>Hoy en d\u00eda es com\u00fan hacerse eco de teor\u00edas radicalizas que postulan la omnipresencia del consumo como forma de actividad humana: escuchar una orquesta es consumo, leer un libro es consumo, ver una pel\u00edcula es consumo, las festividades son consumo, practicar un deporte es consumo, etc. Estas definiciones amplias y vagas no solo impiden el reconocimiento de la diversidad en las actividades humanas y su complementariedad, sino que adem\u00e1s tienden a eliminar, desde mi punto de vista, el car\u00e1cter singular e indispensable de aquello que no encuadra dentro de esta categorizaci\u00f3n, a la vez que pretenden imponer una visi\u00f3n economicista de la vida humana.<sup data-fn=\"77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6\" class=\"fn\"><a id=\"77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6-link\" href=\"#77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6\">1<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>No toda pr\u00e1ctica del hombre es consumo. El consumo implica incorporar algo de manera ef\u00edmera y que esto se acabe para otros. La relaci\u00f3n de consumo implica un uso en el que otra persona (o la naturaleza misma) se me ofrecen para satisfacer una necesidad o un deseo. De esta manera, lo que est\u00e1 fuera de mi pierde su esencia para incorporarse y ser una parte m\u00eda, ya sea como objeto de acumulaci\u00f3n, de goce o de intercambio. La pr\u00e1ctica del consumo entonces depende de poder disponer de las cosas y que estas pierdan su autonom\u00eda, sirviendo a mis deseos, que ser\u00e1n siempre circunstanciales, cambiantes e ilimitados.<\/p>\n\n\n\n<p>Como vimos, esto no tiene nada que ver con la experiencia contemplativa. En la contemplaci\u00f3n yo no uso lo que hay a mi alrededor; no lo modifico o someto a un c\u00e1lculo para mi beneficio personal. Es m\u00e1s, en el senderismo soy yo quien se adapta a la naturaleza para relacionarme mejor con ella. De hecho, necesito hacerlo para sobrevivir. La valoro en su profundidad por lo que ella tiene para mostrarme sin apropiarme de nada. No la miro con ojos de le\u00f1ador o de minero: la miro simplemente porque me cautiva su belleza. Y es en esa convivencia de observar y estar presente en lo observado que se produce la experiencia contemplativa.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s, el senderista no solo no hace de la naturaleza un objeto de consumo, sino que adem\u00e1s la cuida. Con \u00abcuidar\u00bb entiendo preservar el ser de algo y posibilitar su desarrollo pleno y aut\u00f3nomo (lo contrario al dominio). De all\u00ed el principio acertado de \u00abno dejar rastros\u00bb, as\u00ed como la prohibici\u00f3n de acceder a determinados lugares con motores. Toda la \u00e9tica del senderista forma parte del cuidar como elemento del orden contemplativo. Al buscar generar el menor impacto posible, el senderista quiere evitar el deterioro del entorno y dejar a la naturaleza desarrollarse plenamente. Su relaci\u00f3n entonces es una relaci\u00f3n de convivencia en la contemplaci\u00f3n, no de consumo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Deporte vs. contemplaci\u00f3n<\/h4>\n\n\n\n<p>Al principio de este art\u00edculo plante\u00e9 que desde mi punto de vista hab\u00eda una diferencia esencial entre el senderismo y otras actividades al aire libre, espec\u00edficamente con aquellas que son consideradas \u00abdeportivas\u00bb. Tales actividades, desde mi punto de vista, tienen como elemento esencial el juego y su car\u00e1cter potencialmente competitivo. Tratar\u00e9 de explicar mejor esto con algunos ejemplos.<\/p>\n\n\n\n<p>Pongamos el ejemplo de la escalada. La escalada es una actividad recreativa en la cual, como todo juego, se pone una meta concreta y reglas determinadas como condiciones para alcanzarla. El objetivo ser\u00e1 en este caso alcanzar un punto en la altura. Luego vienen las reglas: se debe subir por una pendiente pronunciada usando los pies y las manos, quedando prohibido el uso de escaleras o medios de otro tipo. El resto de los componentes de la actividad quedar\u00e1 subordinado al objetivo central que consiste en alcanzar el perfeccionamiento t\u00e9cnico necesario para cumplir con este marco objetivo &#8211; normativo. A partir de estas bases s\u00f3lidas se podr\u00e1n a\u00f1adir modalidades competitivas: carreras de velocidad, desempe\u00f1o con indicadores de complejidad, etc.<\/p>\n\n\n\n<p>Otra actividad muy de moda en estos tiempos son las carreras de monta\u00f1a. Su similitud aparente con el senderismo la hace otro ejemplo interesante para nuestra comparaci\u00f3n. Las carreras a pie son de los deportes m\u00e1s antiguos. Su esencia radica en alcanzar un punto determinado lo m\u00e1s r\u00e1pido posible. El esfuerzo f\u00edsico y la concentraci\u00f3n mental est\u00e1n enfocados aqu\u00ed en alcanzar dicha meta con rapidez, buscando sobresalir sobre el resto con el premio de la victoria. Otra variante moderna, conocida como <em>runnning <\/em>busca poner el foco en la superaci\u00f3n personal, m\u00e1s que en la competencia con otros. En ambos casos se trata de una actividad f\u00edsica intensa con reglas estrictas y objetivos bien definidos, cuyos resultados pueden medirse cuantitativamente.<sup data-fn=\"13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148\" class=\"fn\"><a id=\"13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148-link\" href=\"#13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148\">2<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<p>Los dos ejemplos mencionados transcurren en la monta\u00f1a, un espacio compartido con el senderismo. Pero la principal diferencia radica en que los deportes no tienen por objetivo la contemplaci\u00f3n. Hasta se podr\u00eda que decir que todo lo contrario: el deportista est\u00e1 obligado a poner su concentraci\u00f3n al m\u00e1ximo en alcanzar la meta, cumpliendo rigurosamente con las reglas de juego (cuya gracia radica en parte en su complejidad), por lo que cualquier distracci\u00f3n en este proceso podr\u00eda significar la derrota, la descalificaci\u00f3n o incluso devenir en fatalidad. Un rasgo importante de estos ejemplos es la alta intensidad, en la que la p\u00e9rdida de concentraci\u00f3n se convierte en un enemigo mortal. Se trata entonces de un desaf\u00edo f\u00edsico y mental, cuyo punto virtuoso radica en la superaci\u00f3n t\u00e9cnica a nivel personal y, potencialmente, sobresalir ante el resto. De all\u00ed que la forma institucional que adquieren estas pr\u00e1cticas sea la del festival competitivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero volvamos ahora al senderismo. Este tambi\u00e9n tiene elementos que lo hacen un juego. Efectivamente, tiene metas y reglas: se debe llegar a un punto geogr\u00e1fico siguiendo un itinerario, y como condici\u00f3n, esto debe hacerse a pie. Pero la actividad en s\u00ed no tiene como elemento definitorio ni el punto de llegada, ni la t\u00e9cnica, ni la superaci\u00f3n frente al resto. Lo que define al senderismo es la contemplaci\u00f3n del escenario mismo en el que se transita durante la caminata. Es por eso que no puede hablarse aqu\u00ed de \u00abdistracci\u00f3n\u00bb, ya que justamente lo que se busca es observar el entorno.<sup data-fn=\"7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e\" class=\"fn\"><a id=\"7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e-link\" href=\"#7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e\">3<\/a><\/sup> La lentitud es entonces clave, puesto que contemplar significa detenerse en algo para captar su belleza. <sup data-fn=\"b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296\" class=\"fn\"><a id=\"b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296-link\" href=\"#b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296\">4<\/a><\/sup><\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">El senderismo como actividad <em>theor\u00e9tica <\/em>o <em>contemplativa<\/em><\/h4>\n\n\n\n<p>Quisiera finalizar retomando la relaci\u00f3n entre el senderismo y la antigua <em>theor\u00eda <\/em>griega, que desde mi punto de vista, es su pariente lejano. A continuaci\u00f3n resumo una serie de aspectos que permiten establecer esta conexi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, la <em>theor\u00eda<\/em> es una actividad contemplativa. No se define por metas materiales, ni por el prestigio que acarrea la victoria sobre un rival, ni por el desarrollo t\u00e9cnico personal. Su esencia la constituye la contemplaci\u00f3n misma, es decir, el abrirse ante algo distinto y estar por completo all\u00ed presente en aquella actitud de observaci\u00f3n. Una observaci\u00f3n que, por otra parte, no se limita a la visi\u00f3n, sino que comprende todos los sentidos.<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, la <em>theor\u00eda <\/em>implica un viaje. Se trata de un ciclo que se inicia al abandonar el contexto social de lo cotidiano para unirse a la comunidad de peregrinos que acuden en b\u00fasqueda del espect\u00e1culo de lo bello. Culmina con el regreso a casa en un estado de renovaci\u00f3n interior, gracias a una mirada ampliada del mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, la <em>theor\u00eda <\/em>transcurre en una forma distinta del tiempo a la que estamos acostumbrados. Es lo contrario a un acto r\u00e1pido y ef\u00edmero. Consiste en detenerse, y para ello es indispensable apartarse lo suficiente del ritmo del trabajo y las actividades cotidianas. Retirarse al \u00abdesierto\u00bb consiste justamente en encontrar el silencio y andar con lentitud, todo lo que propicia el estado contemplativo.<\/p>\n\n\n\n<p>En cuarto lugar, la <em>theor\u00eda <\/em>no consiste en observar un ente particular, sino en experimentar un \u00e1mbito de cosas, entreg\u00e1ndonos por completo al ritual que significa observar las reglas de lo contemplado. Esto en el senderismo puede traducirse como la adaptaci\u00f3n cuidadosa al orden que impone la naturaleza y sus condiciones variantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En quinto lugar, la <em>theor\u00eda <\/em>constituye una forma de saber directo. Con esto no quiero decir una forma desinteresada y totalmente objetiva de conocimiento, cosa que no es posible. Nuestra mirada est\u00e1 siempre condicionada por el contexto ling\u00fc\u00edstico y nuestras experiencias de vida. Con saber directo me refiero al car\u00e1cter experiencial de la <em>theor\u00eda, <\/em>que se contrapone al relato o\u00eddo de otros. En este sentido, leer un informe no es practicar la <em>theor\u00eda.<\/em> Para practicarla es necesario emprender el viaje uno mismo, adquiriendo un saber particular de car\u00e1cter personal e intransferible.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, ser\u00eda importar reconocer el aporte cultural de la peregrinaci\u00f3n cristiana. Fue en la Edad Media cuando la <em>theor\u00eda <\/em>adquiri\u00f3 la valoraci\u00f3n del viaje mismo por sobre el punto de llegada, concibiendo la caminata como una forma de ejercicio espiritual capaz de propiciar la transformaci\u00f3n interior mediante el di\u00e1logo con Dios y con uno mismo.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Conclusiones<\/h4>\n\n\n\n<p>Hasta aqu\u00ed aquellos elementos que, desde mi punto de vista, justifican la inclusi\u00f3n del senderismo como actividad contemplativa y la diferencian de otras actividades al aire libre. Con esto no quiero decir que esta sea la \u00fanica actividad de este tipo y, por otra parte, reconozco que mi visi\u00f3n es producto de vivencias personales, pudiendo no coincidir con otras miradas. Con todo, creo haber justificado adecuadamente la afinidad hist\u00f3rica del senderismo con la instituci\u00f3n griega. Ya sea que se practique con motivaciones religiosas o no, el caminar contemplando la naturaleza seguir\u00e1 siendo un \u00e1mbito que promueva la meditaci\u00f3n y la apertura a lo trascendente.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h4>\n\n\n\n<p>Nightingale, A. W. (2004).&nbsp;<em>Spectacles of Truth in Classical Greek Philosophy: Theoria in its&nbsp;Cultural Context.<\/em>&nbsp;Cambridge: Cambridge University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Elsner J., &amp;&nbsp;Rutherford, I. (2005)&nbsp;<em>Pilgrimage in Graeco-Roman &amp; early Christian antiquity : seeing the gods<\/em>. Oxford: Oxford University Press.<\/p>\n\n\n\n<p>Gadamer, H. G. (1999).&nbsp;<em>Verdad y m\u00e9todo I.&nbsp;<\/em>Ediciones S\u00edgueme, Salamanca (3\u00b0 edici\u00f3n original de 1975).<\/p>\n\n\n\n<p>Gadamer, H. G. (2013).&nbsp;<em>Elogio de la teor\u00eda.&nbsp;<\/em>RBA, Espa\u00f1a. (Original de 1983).<\/p>\n\n\n\n<p>Han, B. (2023). Vida contemplativa. Taurus.<\/p>\n\n\n\n<p>Konchak, William (2020). \u00abGadamer\u2019s \u201cPractice\u201d of Theoria.\u00bb En:&nbsp;<em>Epoch\u00e9: A Journal for the History of Philosophy<\/em>&nbsp;24 (2): 453-465.<\/p>\n\n\n\n<p>Turner, V., &amp; Turner, E. (1978). <em>Image and Pilgrimage in Christian Culture<\/em>. Columbia University Press.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Notas<\/h4>\n\n\n<ol class=\"wp-block-footnotes\"><li id=\"77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6\">De la misma manera hay teor\u00edas que reducen toda relaci\u00f3n humana a una forma de intercambio comercial, una relaci\u00f3n de poder o al deseo sexual. Desde mi punto de vista, la f\u00e1cil de difusi\u00f3n de teor\u00edas de este tipo en c\u00edrculos acad\u00e9micos se debi\u00f3 al hecho de que parten de definiciones extremadamente vagas y amplias, dejando de lado la singularidad y complementariedad. <a href=\"#77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 1\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148\">El senderismo no tiene tantas reglas, sino que las condiciones y la dificultad las impone la misma naturaleza. <a href=\"#13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 2\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e\">Se podr\u00eda incluir tambi\u00e9n dentro del senderismo la etapa previa de planificaci\u00f3n que consiste en el estudio del terreno, el c\u00e1lculo de abastecimiento, la log\u00edstica, etc.  <a href=\"#7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 3\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><li id=\"b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296\">En algunos pa\u00edses, como Estados Unidos, se instal\u00f3 una forma de senderismo competitivo que se basa en alcanzar tiempos r\u00e9cord: el <em>fastest known time<\/em>. Pero esta pr\u00e1ctica no constituye la esencia del senderismo y desde mi punto de vista, debe entenderse como una variante de las carreras de monta\u00f1a. Confundir ambas actividades desvirt\u00faa la riqueza del senderismo como pr\u00e1ctica cultural. <a href=\"#b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296-link\" aria-label=\"Saltar a la referencia de la nota 4\">\u21a9\ufe0e<\/a><\/li><\/ol>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este breve ensayo me propongo caracterizar el senderismo como actividad contemplativa, vincul\u00e1ndolo con la instituci\u00f3n griega de la theor\u00eda y su evoluci\u00f3n cristiana.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3651,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"om_disable_all_campaigns":false,"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"_uf_show_specific_survey":0,"_uf_disable_surveys":false,"cybocfi_hide_featured_image":"","footnotes":"[{\"content\":\"De la misma manera hay teor\u00edas que reducen toda relaci\u00f3n humana a una forma de intercambio comercial, una relaci\u00f3n de poder o al deseo sexual. Desde mi punto de vista, la f\u00e1cil de difusi\u00f3n de teor\u00edas de este tipo en c\u00edrculos acad\u00e9micos se debi\u00f3 al hecho de que parten de definiciones extremadamente vagas y amplias, dejando de lado la singularidad y complementariedad.\",\"id\":\"77153547-f110-4f96-b18e-efbe5b16cae6\"},{\"content\":\"El senderismo no tiene tantas reglas, sino que las condiciones y la dificultad las impone la misma naturaleza.\",\"id\":\"13987e8c-1de1-4d4a-804d-2c26001d2148\"},{\"content\":\"Se podr\u00eda incluir tambi\u00e9n dentro del senderismo la etapa previa de planificaci\u00f3n que consiste en el estudio del terreno, el c\u00e1lculo de abastecimiento, la log\u00edstica, etc. \",\"id\":\"7277c791-eb26-4cac-9da1-c5840cbfa58e\"},{\"content\":\"En algunos pa\u00edses, como Estados Unidos, se instal\u00f3 una forma de senderismo competitivo que se basa en alcanzar tiempos r\u00e9cord: el <em>fastest known time<\/em>. Pero esta pr\u00e1ctica no constituye la esencia del senderismo y desde mi punto de vista, debe entenderse como una variante de las carreras de monta\u00f1a. Confundir ambas actividades desvirt\u00faa la riqueza del senderismo como pr\u00e1ctica cultural.\",\"id\":\"b94c9ace-76bb-4961-aeb6-1b8c35619296\"}]"},"categories":[81],"tags":[],"class_list":["post-3615","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos"],"aioseo_notices":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3615","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3615"}],"version-history":[{"count":72,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3615\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4759,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3615\/revisions\/4759"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3651"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3615"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3615"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/homotheoreticus.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3615"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}