Sobre telas para carpas
Sobre telas para carpas

Sobre telas para carpas

Introducción

La razón principal por la que decidí escribir este artículo es la escasa información disponible en idioma español sobre el tema. Mi situación como fabricante me ha dado un poco de ventaja en este terreno, ya que tuve la posibilidad de experimentar y seleccionar entre distintos tipos de tela en varias ocasiones. Por supuesto que las telas no son lo único que importa en una carpa, por lo que me veré obligado a completar la exposición con algunos datos prácticos que tienen que ver con el diseño y el ambiente. El objetivo del artículo será divulgar, disipar dudas frecuentes y desmitificar algunas falsas creencias sobre la relación entre telas y carpas. Me centraré en materiales técnicos modernos y no en el largo historial de telas ya casi en desuso. Va dirigido a quienes desean tener un mejor criterio a la hora de elegir una carpa y también para quienes quieran incursionar fabricando su propio equipo.

Especificaciones técnicas y propiedades

A la hora de elegir una tela para carpa debemos tener en claro el contexto en el que la vamos a utilizar. No es lo mismo la Patagonia Argentina que la selva valdiviana chilena, la sierra que la montaña o la alta montaña, el trekking en verano que en invierno. Cuanto más precisos seamos en el contexto de uso, mejor criterio tendremos para elegir los materiales y, cuánto mas específicos seamos, más vamos a poder disfrutar de nuestras travesías. Por supuesto, la elección del principiante suele ser buscar una carpa óptima para todo, pero lamentablemente tal carpa no existe.

A continuación enumero las especificaciones técnicas que debemos aprender a leer al momento de adquirir una carpa o comprar una tela. La información es igual de válida para toldos:

  • Material de las fibras (nylon, poliéster, UHMWPE)
  • Ripstop (patrón antidesgarro).
  • Densidad de las fibras (medido en deniers)
  • Tratamiento de impermeabilidad (siliconado, poliuretano, etc.)
  • Columna de agua (medida en milímetros).
  • Tratamientos adicionales.

A partir de esta información de la ficha técnica, podremos deducir las siguientes propiedades:

  • Elasticidad.
  • Resistencia a rajaduras
  • Resistencia a pinchaduras.
  • Durabilidad.
  • Capacidad de absorción de humedad.
  • Compactabilidad.
  • Peso.
  • Otros.

En adelante, aprenderemos a leer las especificaciones técnicas de una tela y describiremos las ventajas y desventajas de cada una de sus propiedades. No está de más aclarar que siempre buscaremos un refugio que sea resistente y duradero, a la vez que liviano y compacto. A esto lo llamaremos la “relación peso / resistencia”: cuánto más resistente sea la tela, mejor; pero no por eso vamos a usar la tela más gruesa disponible, ya que también queremos que el refugio sea liviano para poder transportarlo con comodidad.

Materiales

Los dos materiales más utilizados en la industria outdoor actualmente son el nylon y el poliéster, seguidos por otro material relativamente nuevo, conocido con el nombre de la marca Dyneema®.1 Expondremos las características principales de estos tres.

El poliéster es el material más vendido en Argentina. Se trata de una fibra que no absorbe humedad, lo cual representa una ventaja en ambientes húmedos. Es decir que la tela tardará menos en secarse y acumulará menos agua. Sin embargo, esto no significa que sea impermeable, ya que para esto la trama requerirá de un tratamiento adicional que veremos más adelante. Otra característica del poliéster es que tiene muy baja elasticidad, con lo cual, combinado con lo anterior, tiene como resultado una mayor preservación de la forma del refugio con el paso de las horas. Por otra parte, esta rigidez lo hace más fácil de reparar con parches adhesivos y de manipular con una máquina de coser. Por último, podemos decir a favor del poliéster que es el material con mayor resistencia a los rayos UV y esto lo hace más longevo.

Como contrapartida, se trata de un material que, debido a su rigidez, es más fácil de rasgarse, por lo que requerirá de fibras más gruesas para garantizar una durabilidad equivalente a la de los otros materiales. Debido a estos factores, el poliéster generará más bulto en la mochila, siendo más difícil de compactar. En definitiva el poliéster presenta la peor relación peso/resistencia.

El nylon es el material más utilizado por grandes compañías como MSR, North Face, Mountain Hardwear, y por fabricantes menores de nichos premium, como Gossamer Gear, Big Agnes, Mountain Laurel Designs, entre otros. Las telas pueden ser de nylon 6 o nylon 6.6, siendo este último mucho más resistente pero también más caro y difícil de conseguir. La fortaleza del nylon radica en su elasticidad, lo que le brinda una excelente resistencia. Por consiguiente, las fibras que se emplean suelen ser más delgadas, resultando en una mucho mejor relación peso / resistencia. Además, el nylon posee la ventaja de ser el material más compactable de todos, ocupando muy poco espacio en la mochila. Una última ventaja del nylon es que es muy fácil de corregir si erramos alguna puntada con la máquina de coser, ya que la elasticidad de las fibras permite cerrar los orificios.

Como aspectos negativos, el nylon es un material que absorbe humedad, algo que se notará a la hora de desarmar la carpa después de una lluvia prolongada o tras una condensación excesiva. Por otra parte, esta elasticidad del nylon hace que los refugios modifiquen su forma con el paso de las horas, por lo que requerirán de reajustes con los tensores. En cuanto a la costura, la tela es mucho más difícil de manipular con una máquina de coser debido a su elasticidad, misma razón por la que también es difícil de reparar con parches adhesivos.

La Geositta es una carpa que diseñé yo mismo para la Patagonia Argentina. Está fabricada con silnylon (nylon siliconado).

El Dyneema es el material más moderno de todos. Esta fibra se usa en telas para carpas y toldos con el nombre de DCF (Dyneema Composite Fabric) y presenta enormes ventajas, pero también desventajas. El primer punto a favor del Dyneema es su enorme resistencia a las pinchaduras y rajaduras, a lo que se suma su bajísimo peso. Todo esto lo hace el ganador por lejos en lo que se refiere a la relación peso / resistencia, logrando pesar la mitad que un nylon de similares prestaciones. El otro punto a favor del Dyneema es que es el material más impermeable de todos, ya que sus fibras no absorben humedad. Por consiguiente, un refugio de Dyneema será el más liviano disponible y el mejor para escenarios húmedos. Por último, es el material más fácil de reparar y también el más simple a la hora de sellar las costuras, empleándose en ambos casos una cinta autohadesiva de Dyneema que no requiere calor ni líquidos adicionales.

En cuanto a lo negativo, el Dyneema es muy rígido, lo que lo hace el material más bultoso y menos compactable de todos. Esta rigidez, además, hará que al doblar la tela le queden marcas permanentes. Otra cuestión no menor es la durabilidad: la exposición a los rayos del sol y la abrasión afectan mucho al Dyneema, siendo el material menos durable. Esto no significa que vaya a durar poco, pero será el primero de los tres en desgastarse con el paso de los años 2. Como último aspecto negativo, hay que considerar que el Dyneema es el material más caro por lejos, llegando a costar cinco veces más que el nylon y el poliéster. A esto hay que sumarle a que, si bien la rigidez lo hacen fácil de manipular con la máquina de coser, una mínima puntada fuera de lugar es irreversible y requerirá remendarla con un parche.

Carpa de Dyneema de la marca Zpacks que utilicé en el Greater Patagonian Trail (2018-2020).

Densidad de las fibras

En las telas la densidad de las fibras se mide en deniers, lo que se transcribe con la letra D. Por ejemplo, 20D significa 20 deniers. Cuanto mayor sea el número de deniers, mayor será la densidad de las fibras y, por ende, mayor el grosor de la tela y su resistencia a rajaduras y pinchaduras. En el caso del Dyneema, no se usa el denier, sino que la unidad de medida es el peso en onzas por yarda cuadrada. Dado que al fabricar un equipo no buscamos la tela más gruesa y pesada, sino la más adecuada a nuestras necesidades, para el mundo de las carpas actualmente se suele utilizar un estándar de entre 10 y 30 deniers. Más es demasiado y menos es insuficiente. En el caso del Dyneema, la tela para techos de carpa oscila entre 0.5 oz/y2 y 0.75 oz/y2 y en telas para piso suele ser de 1oz/y2.

Patrón antidesgarro

Las telas para carpas y toldos se fabrican con el patrón ripstop, que se puede traducir por “anti-desgarro”. Se trata de un diseño en el entramado que consiste en pequeñas celdas cuya finalidad es evitar la propagación de una rasgadura. El patrón suele ser cuadricular, pero en los últimos años aparecieron telas con patrón en diamante, que, según los fabricantes, añade mayor protección. Por último, hay que considerar la dirección en la que tendrá mayor elasticidad la tela a la hora de unir dos piezas o al adherir un parche. El Dyneema, por su parte, no requiere patrón antidesgarro, ya que es una tela muy superior en resistencia, tanto en pinchaduras como a rajaduras.

Es bueno aclarar que las rajaduras comienzan por las costuras de la carpa o por pequeños daños que se hayan producido en la tela. Por ejemplo, una costura muy cerrada, una pinchadura involuntaria o un corte durante la confección, son puntos vulnerables que pueden derivar en una rajadura en contextos de fuertes vientos o al tensar los vientos. En el caso de las costuras, es importante que estas sean hechas con una distancia prudente y un hilo adecuado, además de estar correctamente selladas.

Tratamiento de impermeabilidad

Las carpas pueden poseer hasta tres componentes: el techo, el piso y el cuerpo interior. El objetivo central del techo será bloquear el ingreso de agua por lluvia y el rocío del ambiente; el objetivo del piso será bloquear la humedad y la condensación del suelo; el objetivo del cuerpo interior será bloquear la entrada de insectos y, en caso de carpas de cuatro estaciones, bloquear también el viento. En algunos casos el interior irá cosido en una sola pieza con el del resto de los elementos, pero también hay carpas donde cada elemento puede usarse por separado prescindiendo del mosquitero.

En este artículo dejaremos de lado las telas para mosquitero y rompeviento, y nos centraremos en la tela del techo y del piso. La impermeabilidad será la característica principal de estas telas. Dejemos de lado las telas para indumentaria, ya que estas son respirables, mientras que las telas para carpa no.3 Tampoco debemos cometer el error de confundirlas con telas para bolsas de dormir, ya que estas últimas reciben un tratamiento distinto para evitar que se salga la pluma.4

Lo que hace impermeable a una tela es el tratamiento que recibe la trama. Hoy en día los tratamientos más utilizados para impermeabilizar son el siliconado y el poliuretano. En ambos casos, la tela es bañada en la fábrica con estos químicos que son absorbidos por las fibras, generando una barrera en los orificios de la trama, impidiendo el paso del agua. Las especificaciones técnicas de la tela indican el tipo de tratamiento para cada lado de la tela: la inscripción SIL / SIL indica que tanto el interior como el exterior fueron bañados en silicona; la inscripción PU / PU indica que toda la tela fue tratada con poliuretano; y la inscripción SIL / PU indica que la tela fue primero bañada en silicona y luego se le añadió una capa de poliuretano en el interior. Es común también leer el nombre Silpoly para designar el poliéster siliconado y el Silnylon para designar al nylon siliconado.

El poliuretano (PU) es el tratamiento más común para carpas de menor gama, debido a que es el más económico. Su ventaja principal es que permite el termosellado de costuras con cinta, algo que puede hacerse tanto con máquinas industriales como con una plancha hogareña. La aplicación de estas cintas requiere de un extremo cuidado, ya que un error podría derretir los tejidos. Como ventaja es que los resultados son muy prolijos. Las telas siliconadas suelen llevar poliuretano en el lado interno justamente con la finalidad de admitir el termosellado de fábrica.

Como contrapartida, el poliuretano es el material más rígido de todos, lo que añade bulto y fragilidad a la tela. Es por eso que las carpas con poliuretano suelen usar telas más gruesas, compensando esta fragilidad con mayor densidad en deniers o combinándose con silicona. Es, por lo tanto, el peor tratamiento en relación peso / resistencia.

El siliconado (SIL) es el proceso más común para carpas técnicas de gama alta, ya que, si bien es más caro, añade elasticidad y por ende durabilidad a la tela. Además, es menos rígido y por ende mucho más compactable.

Como desventajas, en el caso de las telas que solo usan tratamiento de siliconado (SIL / SIL), este no admite termosellado de fábrica, con lo cual las costuras deberán sellarse con silicona líquida de forma manual. El proceso es más lento y la terminación más desprolija, pero es el precio que se paga por un producto premium ultra compacto, liviano y resistente.

Podríamos agregar a esta lista otros tratamientos menos frecuentes. Un tratamiento bastante nuevo es el polyether urethane (PE), similar al poliuretano pero más costoso. Se utiliza en algunas carpas de nicho, ya que provee una mayor resistencia a la abrasión. Debido a su rigidez, es más frágil y bultoso incluso que el PU.

Por último, podríamos mencionar el tratamiento conocido como silver coating (en español “revestimiento plateado”). Este consiste en añadir un pigmento plateado en el lado interior de una tela de poliéster. Es el el menos impermeable y el menos duradero de todos. Sin embargo, su ventaja radica en el bajo costo, por lo que es el material ideal para fabricar prototipos.

Columna de agua

Esta especificación técnica indica la cantidad de presión de agua que resiste el entramado de la tela. Hay que tener en cuenta que este indicador se obtiene en ensayos de laboratorio, por lo que no notaremos tanta diferencia real en el terreno. El estándar actual en las carpas de las grandes compañías suele oscilar entre los 1200 mm y los 1500 mm para el techo, mientras que para el piso se suele usar una columna mayor que oscila entre los 4000 mm y los 8000 mm. Los techos de las carpas no requieren mucha columna de agua, debido a que las gotas de la lluvia se resbalan sobre la superficie, ejerciendo una presión mínima sobre el tejido. En carpas de cuatro estaciones, la tela del piso suele presentar una mayor columna de agua, obtenida por las ventajas del poliuretano. Es importante aclarar que una columna de 3000 mm o más no tiene como finalidad bloquear la lluvia, sino soportar la presión del peso humano sobre la nieve derretida en contextos invernales o de alta montaña. Sin embargo, para la mayoría de las carpas, una columna de 1200 o 1500 mm será lo óptimo, ya que excederse de ese número no presenta beneficios considerables, mientras que incrementa el bulto y el peso de la tela de forma innecesaria.

Varios fabricantes de nicho ultra liviano vienen haciendo carpas con columna de agua de 1200 o 1500 mm incluso en el piso. Esto es porque los usuarios, por su parte, han ido adoptando refuerzos para contextos específicos, como el polycro o el tyvek, por lo que en los últimos años una columna de agua elevada se fue volviendo innecesaria y prescindible.

Máquina empleada para testear la columna de agua de las telas.

Por último, sería importante recordar que para evitar el ingreso de humedad a la carpa, no es suficiente con utilizar un material impermeable. Esto es porque la mayor cantidad de humedad suele provenir de la condensación interna, producto de la respiración y la diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. Un mal manejo de la condensación puede llegar a arruinar nuestro sistema para dormir, con todos los riesgos que esto implica. Para evitar esto, es imprescindible contar con un diseño de carpa bien ventilado y saber administrar correctamente el flujo de aire. Además, habrá que saber elegir el sitio de acampe, pero esto ya es tema para otra oportunidad.

Tratamientos adicionales

Las grandes compañías vienen utilizando en los últimos años tratamientos de refuerzo para añadir repelencia al agua en sus telas, lo mismo que ocurre con la indumentaria. Este tratamiento evita la absorción de humedad por parte de las fibras, pero es poco duradero.

Respecto a los aerosoles comerciales, su uso es desaconsejable, ya que modifican la estructura de la tela, haciéndola más gruesa y rígida, además de que tienen pocos resultados efectivos más allá de añadir una leve resistencia a la humedad. Por consiguiente, se sugiere evitar el uso de estos productos.

Algunos ejemplos

A continuación, les propongo poner en práctica lo visto hasta ahora interpretando algunas fichas técnicas de techos de carpas5:

15D SIL/PU Nylon 5000 mm

Carpa Lanshan 2 de 3F UL Gear

Se trata de una de las carpas ultra livianas más populares del mundo. La tela del techo es muy delgada y liviana, pero también frágil, debido a su alto contenido de poliuretano reflejado en los 5000 mm de columna de agua. Esto la hace una tela delicada, pero muy resistente a la humedad, con la ventaja de que viene con termosellado de fábrica gracias al poliuretano interno.

SilPoly 20D x 20D Micro RipStop 5000mm

Carpa DUOMID ™ de Mountain Laurel Designs.

Esta carpa presenta un diseño piramidal. Usa un material que combina las propiedades de repelencia a la humedad del poliéster con la elasticidad del siliconado, logrando un equilibrio entre durabilidad, peso e impermeabilidad. Como dato adicional, usa un patrón antidesgarro con celdas más pequeñas (micro ripstop) que la hace más resistente. Como desventaja, la carpa requiere sellar las costuras manualmente con silicona líquida.

20D Sil/PE Polyester 3500mm HH in Sage

Carpa X-Mid 2 de Durston Gear

Esta carpa se volvió muy popular en los últimos años. Utiliza una tela de poliéster, lo que añade una ventaja en cuanto a la absorción de humedad. En lugar de usar PU emplea un tratamiento más costoso, el PE, pero esto también la hace más frágil. Es una carpa para tres estaciones, diseñada para armarse en lugares reparados del viento.

Últimas consideraciones a la hora de elegir

Es posible que la información de este artículo resulte abrumadora para quienes se inician en la actividad y es lógico que, al empezar, cometamos errores. Creo que la mejor opción en Argentina para quienes se inician acampando en ambientes seguros es el poliéster silver, siempre y cuando venga con termosellado de fábrica. Otra opción será sellar las costuras en casa con silicona acética. Una vez que se está seguro de querer continuar con esta actividad y tomarse el trekking en serio, habrá que invertir en una buena carpa técnica y duradera. En mi opinión la mejor opción es una carpa ultra liviana para tres estaciones. Esto es debido a que los ambientes para quienes se inician en el trekking suelen ser Bariloche, El Bolsón, El Chaltén, en la Huella Andina, Parques Nacionles, etc. y mayormente durante la temporada de verano. Vale aclarar que una carpa de tres estaciones también se puede usar en invierno, siempre y cuando no acampemos en lugares con riesgos de acumulación de nieve.

Si el 90% de las veces acamparemos en ambientes reparados, con bosque, en primavera o verano, nos convendrá comprar una carpa de trekking de tres estaciones. Para ambientes secos y fuertes vientos, una excelente opción es el nylon siliconado de 15 a 20 deniers. Para ambientes más húmedos, el poliéster siliconado de 20 a 30 deniers con una columna de entre 1200 y 1500 mm es preferible, siendo una alternativa de lujo para estos escenarios el Dyneema. Los tres materiales son de buena calidad por lo que la decisión tendrá que ver con el ambiente. No está de más aclarar que tan importante como saber elegir la tela de la carpa es saber administrar el flujo de aire para evitar la condensación interna.

En caso de practicar alta montaña habrá que evaluar la frecuencia de esta actividad y si se justifica el gasto. Aquí el punto decisivo, además del diseño y la dureza de las varillas, será el material del piso. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que una carpa de cuatro estaciones no es apropiada para la mayoría de los escenarios, ya que condensa en exceso, es pesada y ocupa mucho espacio en la mochila. Por lo tanto, contra lo que se suele creer, una carpa de cuatro estaciones es para usos excepcionales y muy específicos, mientras que las carpas de tres estaciones tiene la ventaja de ser óptima para casi todos los escenarios.

La Rhea 2P, una carpa de tres estaciones que diseñé para la Patagonia Argentina.
  1. El nombre real del material es UHMWPE (Ultra high molecular weight polyethylene), si bien Dyneema es su principal fabricante por el momento. ↩︎
  2. Los fabricantes extienden la vida útil del Dyneema a un Thruhike completo, lo que equivale a entre 3.000 y 4.000 km. ↩︎
  3. Existen muy pocos modelos de carpas con telas respirables, pero son excepciones de alto costo y con muy pocos resultados reales. ↩︎
  4. Por razones de respirabilidad, las telas para bolsas de dormir no pueden ser impermeables, sino que reciben un tratamiento especial conocido como calendered. ↩︎
  5. En inglés el techo se denomina fly o canopy ↩︎

One comment

  1. Carlos A. Morales

    Hola Martín. Hacía falta un informe tan preciso y breve a la vez. Algunos aspectos los conocía pero muchos, no. Por ahí podrías agregar que el siliconado manual es fácil y que en Argentina todavía tenemos los productos para hacerlo. Tu carpa Geositta ( y la mochila Lontra) me han respondido muy bien; la mochila la he usado más y la carpa menos, pero con lluvia y viento, así es que los materiales que describes los he probado en la montaña (media) y se corresponden con tu información. Muchas gracias por compartir.

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